Un chileno en el monumento a las víctimas del Holocausto
viernes, 1 de mayo de 2026
los puñados de corteza que desparramaron los fusiles
o el relieve de una canción en el cilindro del organillo
las escamas que escupió un batallón al morder el bacalao
o las yagas violáceas que deja
la mordedura de las ratas
Veo todo
en el laberinto
desierto siempre desde fuera
pero al hundirme en sus arenas movedizas
no estoy solo
hay otros como perdidos, sofocados
mirando el cielo que devuelve el mismo silencio
a cada pensamiento sobre el porqué.
Cada ciertos pasos nos miramos a los ojos
yo y este ejército de extraños
que se abre paso como un gusano por la linfa
pero el encuentro es breve
y un nuevo epitafio nos borra
el uno del otro.
(Me prometo escribir sobre esto.
La cacería.)
Me siento como una presa ensordecida
cada corredizo podría ocultar mi degolle
y desde afuera del laberinto
sólo desierto
y otro hombre aullando, pensando
qué ocultarán estas piedras
los trozos de las costras resecas
que deja el hambre
los grumos de sal mezclados
con el barro (/la sangre)
la sangre yugular
de un conejillo con la pata rota.
Me prometo escribir sobre esto
mientras poso ambas manos sobre la piedra
¿que no es acaso
el roquerío que anticipa al cochallullo
la ladera descascarada por los espinos
la fosa común donde durmieron
los abuelos de Chile
mientras con una mano acariciaban la piedra oscura
y con la otra
nos pedían perdón?
- Berlín, 21/V/2019
Sick of London
Mi abuela va al velorio de su amiga
sábado, 11 de abril de 2026
mi abuela va al velorio de su amiga
mi abuela va al velorio de su hermano
mi abuela va al velorio de sus padres
mi abuela va al velorio de su perro
mi abuela va al velorio de su casa
mi abuela va al velorio de sus hijos no nacidos
mi abuela va al velorio de su amante
mi abuela va al velorio de sus tiempos
mi abuela va al velorio de sus fuerzas
mi abuela va al velorio de sus primos
mi abuela va al velorio de sus ojos
mi abuela va al velorio de su cuerpo
mi abuela va al velorio de sus plantas
mi abuela va al velorio de sus sombras
mi abuela va al velorio de sus nietos
mi abuela va al velorio de sus vecinos
mi abuela va al velorio de su risa
mi abuela va al velorio de sus manos
mi abuela va al velorio de sus piernas
mi abuela va al velorio de sus senos
mi abuela va al velorio de sus dientes
mi abuela va al velorio de su carne
mi abuela va al velorio de sus armas
mi abuela va al velorio de su memoria
mi abuela va al velorio de sus nombres
mi abuela va al velorio de doñihue
mi abuela va al velorio de coltauco
mi abuela va al velorio de gorbea
mi abuela va al velorio de la gran avenida
mi abuela va al velorio del salón de pool
mi abuela va al velorio del cigarro
mi abuela va al velorio de la polla gol
mi abuela va al velorio de su vestido
mi abuela va al velorio del cáncer cervical
mi abuela va al velorio del tifus
mi abuela va al velorio de sus abortos
mi abuela va al velorio de su pánico
mi abuela va al velorio de su abusador
mi abuela va al velorio de la tragedia
mi abuela va al velorio de su pasado
mi abuela va al velorio de su despojo
mi abuela va al velorio de su pobreza
mi abuela va al velorio de culpa
mi abuela va al velorio de estar sola
mi abuela va al velorio de su hija
mi abuela va al velorio de su futuro
mi abuela va al velorio de sus gatos
mi abuela va al velorio de su yerno
mi abuela va al velorio de sus padres
mi abuela va al velorio de ser digna
mi abuela va al velorio del dolor
mi abuela va al velorio de la derrota
mi abuela va al velorio de su tierra
mi abuela va al velorio de ser huacha
mi abuela va al velorio de ser libre
mi abuela va al velorio de su sangre
mi abuela va al velorio de comenzar
mi abuela va al velorio de su amiga
mi abuela va al velorio de su amiga
mi abuela va al velorio de su amiga
Stand up 1: the Buckingham Palace lover
viernes, 5 de mayo de 2023
Tierra firme
miércoles, 28 de diciembre de 2022
Para este desafío
escribiré sobre una palabra sin decirla,
el idioma se conduce
por la vertiente entre nosotros
toda ella es penumbra
nuestro aire es el sol cuando desaparece
y en el suelo de tinieblas
tus raíces y las mías se detienen
sin tocarse drenan un mismo cauce
aunque en el agua turbia no se note
el torrente es distinto alrededor de sus esquirlas
en el mío rueda la gravilla entre los peces
en el otro, tuyo,
se detiene el sedimento para que se escondan
los cangrejos.
«Todo es submarino»
comenzando por el pasado que termina
en la arenilla envolviendo tus manos con las mías
bajo el agua
en un eco.
Cuando me golpea tu reflejo
me remuevo.
Si te toca mi rumor
te oscureces.
A lo lejos, con el tiempo,
¿crecerá el río en un desborde
arrastrado por el lecho que estiramos?
Así, sumergidos en silencio
pudiera yo igual sentirte cuando en un brote gris
se asome tu corteza humedecida.
Y pudieras tú también notarme
remeciendo a los peces desde la otra orilla.
En esta gran corriente
cada día más ancha
invocaremos un mar en el que hundirnos
en su extrañeza,
el frío es cálido si es un mismo frío,
el viaje subacuático
de un lenguaje indecible
no porque no haya palabras ya creadas
sino porque el agua es gruesa en la penumbra del ocaso
y el sonido no viaja sin oído
y las voces no nadan contra corriente.
Pero cuando llega a mis pies
descanso en el sueño del agua que tocaste
aunque tú ya duermes,
sin decirme,
como si siempre hubieras sabido
que no hay palabra que cruce una tormenta.
Mi intento es más curioso,
como siempre,
recorrer el fondo del océano para girar mi liana
como un meñique
alrededor de tu parte más tosca
esperando que no se note
que no se sepa
que en ese vacío dos murmuros conversan
un adiós que no tiene fin.
28-XII-2022
Para Teo Feuerhake
En el zoológico
sábado, 8 de octubre de 2022
Cacería
línea de tiempo
miércoles, 13 de octubre de 2021
Sorprendido de que no es normal pensar en el futuro
extiendo mis brazos ante ti como geranios
para que pases sin notarme sin medirme
mientras me llevas hacia un delante inexistente
Si quieres viviremos en la cuarta dimensión
donde el tiempo es un punto ya ocurrido
donde pensar es sólo otra textura y
ambos carecemos para siempre
No digo siempre como eterno
sino como una rejilla de musgo con la que cubrir la falta.
Puedes llevarme hasta allá si así lo quieres
o aunque no quieras puedes atraerme con tu poder esférico
de cuerpos celestes en la órbita perfecta
Si lo que propones es un drástico presente
y lo que dispongo es una dialéctica ancestral
te entrego todo el futuro absorbible por tu eclipse
y así yo pueda comenzar a sentir
poco a poco a poco el vacío
como equilibrio
Olvido y memoria conversan
para omitir el fin
(-)
lunes, 15 de marzo de 2021
A Saúl Gómez
Dime por qué te callas
¿sabes por qué?
como si hablar fuera un solo ruido
que abre un cráter en el cráneo al que llamamos lengua
al que llamamos palabra.
Pero callar no te sienta
explícame por qué
por qué nos sientan algunas cosas tan leves
como un color, con suerte sombra, bajo los ojos
o en las mejillas
o de reflejo en un destello en el vidrio del reloj.
Yo no tengo nada que brille,
porque la luz se asemeja a decir algo.
Dame a mí lo que no dices
lo que el ruido de tus infinitas fibras musculares
el roce de la sangre al llegar a tus dedos y dar la vuelta
dice por ti.
Explícame por qué
nos sientan cosas tan leves como la sangre
y otras nos quedan sueltas.
A esto prefiero llamarle misterio.
Otro:
¿cuántas veces puede el sol entibiar
la nariz de un joven muerto
antes de sentir vergüenza?
¿Cuántas mañanas puede un muerto
callarse hasta ser escuchado?
¿Y por qué siquiera amanece
en la pieza donde ayer dormían y hoy se azulan
estos jóvenes y quiénes son?
¿En qué minuto el sueño da paso
y transmuta en un silencio?
Dime
por qué te quedas callado
como si fuera otra noche de copas
en la que no bebemos para olvidar
en la que bebemos para merecer.
El día que te perdiste íbamos de camino
viernes, 19 de febrero de 2021
El día que te perdiste
yo caminaba de tu mano.
No nos encontraban.
No se encuentran dos gotas de agua sobre el río.
Éramos dos, el fenómeno era diferente
al de sólo compartir un nombre
también era un abismo:
allá tus campos, acá mi mirada
compartían una mano en este trance gemelo.
Si todos los nombres del mundo fueran como el nuestro
ellos comprenderían el juego de perderse
nos buscarían en los puentes y no debajo
en la entrada del zoológico
en la carretera mirando el valle
en la madrugada
en la caleta al amanecer entre los congrios
en el cénit que se arrodilla sobre un glaciar
en la pupila del ciervo
en la gota de cordillera donde nace el río
no bajo el puente
no en la escarcha
no bajo la gravilla donde quizás se asomara nuestra piel
ahí, no en los jardines,
verían nuestras dos manos atadas
porque íbamos de camino al horizonte.
Tú decías mis consonantes para que me dejara arrastrar
y luego, un poco más allá, yo te arrastraba a ti
sólo con sonarlas.
Si tomábamos un atajo
- quédate -
era igual a detenernos.
Nos llamaban con nombres
- espera –
pero no eran el nuestro.
El día que te perdiste
íbamos camino al río
en el cielo un amanecer
nos entibiaba los labios
escuchábamos sus voces
- siéntate –
mientras nos tomábamos las manos
azules
para entrar en el agua.
En una pieza de motel
domingo, 27 de septiembre de 2020
En una pieza de motel
dos se arrastran por la sombra del tiempo
olvidan toda memoria
con la sal que flota en el aire nocturno
la piel abierta en cada poro
la ventana cerrada
pero el aire es marino en las gotas
que surcan la agronomía de dos cuerpos
la gota se eleva para exterminar el oxígeno
la gota se condensa en el techo perenne
la gota trae la jungla
donde no son más que el origen:
las sábanas, colinas
agujeros volcanes
En una pieza llena de pobreza
dos viven y reviven
el reloj hace penumbra
sobre una mancha de sangre
cuando ha pasado la hora
en que fueron eternos
Ratada
martes, 22 de septiembre de 2020
Si pudiera dedicarme a algo en esta vida
sería a los ratones,
como tú
como yo también pero
principalmente a esos pequeños ratones
que habitan bajo la alfombra y detrás de
los gritos de vivir puertas adentro
enanos y gordos
sedosos ratones grises y cafés
café tierra porque se revolcaron entre las raíces
de la jungla que preparé en 20 cms de patio
ratones colorados porque
pasaron la noche en un agujero terracota
en los ladrillos que separan mi casa
de las estrellas
Y diría sus nombres
Rattus rattus
como un sortilegio
les pediría denme ese poder oculto
Mus musculus
de crear luz en la alcantarilla
de ser pequeño
Oligoryzomys
pequeño más pequeño
longicaudatus
pequeño cada día más cerca
de desaparecer como lauchita
mi misión: el cielo del entretecho
una semilla deliciosa que me hiciera el día
ese día brillante que sería mi primer día
ese día brillante ése
ese último día
Todo al principio es una esfera
martes, 26 de mayo de 2020
Un niño y un perro
domingo, 18 de agosto de 2019
Barco encalla en Aysén
lunes, 8 de julio de 2019
Un barco encalla en Aysén
Con doscientos cuarenta y cuatro vacunos
que eran trasladados
en doscientas cuarenta y cuatro
cabezas
y una sola jaula
para 244 vacas viajeras
que cruzan el Pacífico hecho ruinas
y las nubes australes les entraban por las narices
a enfriarles el corazón hirviente de gusanos
y la marea las mecía para dormirles
las ubres ulceradas de tanto rozarse
unas con otras
y con el hielo que traspasa todo
y el perro del navío las recorre una por una
para contarlas
y predecirles con el olfato cuán cerca está la muerte
como consuelo
y la sal les penetra las ancas
y se duerme en sus lomos tiesos
la sal que es el gramo final
que sus cuatro patas hechas para el juego
los prados y la ternura
no pueden soportar
Y van cayendo una por una
con un graznido silencioso
el resto las mira con distancia
su olor es solo un gran olor
son solo una en este suelo desviado
afuera se oyen unos hombres
mientras cierran los ojos
mientras calman sus colas
mientras exhalan las nubes
y en sus venas palpita el ser libres
y sus gusanos escapan de la carne
buscando el antiguo aroma
a la ternura
al prado
al juego.
María Soler
viernes, 20 de abril de 2018
En esa casa todo brillaba
menos tú
mientras dormías
tu nieto sostenía un conejillo de indias
se le cayó de las manos
el suero que goteaba
era rojo
tu hija hasta bromeaba sobre tu muerte
tú como una presencia total
un ronquido resonando en las grietas
tú
tan distinta a esos rostros
que nos observaban colgados de las paredes
y aunque todos los rincones parecían llamarse
María
tu piel era gris
en tu pieza siempre estábamos solos
en la del lado un gatito blanco se lavaba las orejas
todos lo mirábamos a él
ninguno devolvió la mirada.
Durmiente
martes, 3 de abril de 2018
tu cuerpo todo pintado por los cochayuyos
hay aromas tan intensos
que se pueden tocar con las manos
así estaba tu cuerpo
azul y lila y café
y hediondo a algas milenarias
y áspero hasta desgranarse
era una broma cruel que sólo tu índice tocara las olas
yo estaba solo cuando te vi
es una broma cruel
que sólo recuerde el silencio
Ticile Zephirin
domingo, 18 de marzo de 2018
Como la noche
una mujer se arrebata
en la cama número dos
silenciosa y ardiente
vocifera cantos en la lengua de los peces
es la sangre que declama
es su sangre violenta agolpándose
en sus brazos en sus encías color púrpura
mientras espera el día en que no haya más
y como una luna se apague
su raza entera.
Ella canta con un libro
entremedio de las manos
qué saco con hablarle
mis palabras de quebrantahuesos
si el eco de su canción
le devuelve la profundidad del precipicio.
En esta danza
morirá sola
las manos blancas que la limpian
no la tocan
pudo ser una mujer
quizás madre o quizás
mirar la noche desde la ventana
de una casa que siempre habitaron sus ojos
pero es éste el final de la historia
y sus arterias se cerrarán
porque su sangre
es un habitante extraño
en la cama número dos
de este país
perfectamente blanco.
Visión final
domingo, 31 de diciembre de 2017
Ciérrame este cuadro por completo
en el que dos perros luchan por el hambre
el fondo no es más que un lienzo blanco
de la ausencia se desprende
todo el resto
Hoy que parto
viernes, 4 de noviembre de 2016
no se detuvo.
