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María Soler

viernes, 20 de abril de 2018
En esa casa todo brillaba
menos tú

mientras tú dormías
tu nieto sostenía una cobaya

se le cayó de las manos

el suero que goteaba
era rojo
tu hija bromeaba sobre tu muerte

tú como una presencia total
tu ronquido resonando en las grietas

tan distinta a esos rostros
que nos observaban colgados de las paredes

y aunque todos los rincones parecían llamarse
María
tu piel era gris

en tu pieza siempre estábamos solos
en la pieza del lado un gatito blanco se lavaba las orejas
todos lo mirábamos a él
jamás devolvió la mirada.


Durmiente

martes, 3 de abril de 2018
Te recuerdo reposando sobre las rocas
tu cuerpo todo pintado por los cochayuyos
hay aromas tan intensos
que se pueden tocar con las manos
así estaba tu cuerpo
azul y lila y café
y hediondo a algas milenarias
y áspero hasta desgranarse
era una broma cruel que sólo tu índice tocara las olas
yo estaba solo cuando te vi
es una broma cruel
que sólo recuerde el silencio

Visión final

domingo, 31 de diciembre de 2017

Ciérrame este cuadro por completo
en el que dos perros luchan por el hambre
el fondo no es más que un lienzo blanco
de la ausencia se desprende
todo el resto

Hoy que parto

viernes, 4 de noviembre de 2016
Hoy que parto a la tierra de las ánimas
dejaré caer mi reloj a medio camino
para recordar la hora exacta
a la que dejó de divisarse mi silueta.

Las gallinas me despiden al costado del sendero
sus ojos llenos de lágrimas
picotean el suelo vacío
cuando me acerco baten sus alas
es como si olvidaran por qué lloran.

Y si quieren seguirme que me sigan
al otro lado la espera es idéntica
la tierra que me recibe es esta tierra
el reloj al caer
no se detuvo.

No me entierren sola

domingo, 30 de octubre de 2016
En este río hay mariposas
puedo aguantar una tonelada de tierra
sin reventar
entiérrenme aquí
triste
cubierta por las huellas de los escarabajos
entiérrenme humeante de incienso
enredada en las raíces del sauce
en este río entiérrenme
entiérrenme
sólo no me entierren sola.

A mí que estoy viva
dejarme así
no
enterrarme así
bendita e inerte entre los hombres
dejarme así hecha pedazos
escupirme y dejarme aquí muriéndome
preguntándome si es que serán los perros
quienes vendrán a rematarme con lenguas
que antes fueron una fiesta.

Pero si me arrastran al lugar más frío de la ciudad
y me entierran sola
¿quién quedará sobre la tierra?

Parece que está amaneciendo
en este río hay mariposas
pude aguantar
una tonelada de tierra sobre mí sin reventar
dormí entre cuatro jinetes
me acurrucaron como princesa
me quedé dormida
me enterraron
yo les dije aún tengo mis dedos
pero eran las raíces de los sauces
quise quedarme aquí bajo las piedras
y aquí esperarlos
les abrí este lecho en mi costilla
porque eres hombre o no eres nada
pero me enterraron
sin saberlo
me enterraron
el agua enfrió
todo latido
y me dejaron sola.

Escena final de una obra que sólo tiene final

domingo, 12 de junio de 2016
Soy la primera mariposa que viste
cuando tenías quizás un año
 y que te pareció tan linda
soy el horror
soy la cuna que te mantuvo tibio
soy la primera vez que viste el mar
soy el horror
soy la lámpara que te hacía sentir seguro
soy el arrullo que te consoló
soy el horror
soy la chinita que se posó en tu mano
soy el perro que te siguió a la escuela
soy el horror
soy la canción que te hizo bailar
soy el atardecer de ese verano
soy el horror
soy las noches en que todo era confuso
soy el regalo que te hizo feliz
soy el horror

soy el que escribe los papeles
de los hombres que mueren en mi guardia
quien lea sus historias
verá mi firma cerrando sus archivos

soy la escopeta que calentó tu mano
soy la estela que dejaron las balas
soy el niño escondido bajo los cuerpos
soy el silencio entre los disparos
soy el beso de Miami
soy el horror

soy el horror
soy la diferencia
y hoy firmaré esta escena
con mi nombre.

Nabila

miércoles, 18 de mayo de 2016
¿Dónde están tus ojos
Nabila?
¿dónde los dejó ese hombre?
¿en qué taza sucia los dejó caer?
¿por qué cloacas navegaron hasta el estrecho?
¿qué ratas siguieron
el hilo rojo que dejaban a su paso?

¿qué fue lo último que vieron?
¿fueron dos palmas asesinas
torturadoras
llenas de excremento?
¿fueron dos pezuñas 
dos colmillos de serpiente
dos fusiles implacables?
¿o tenías los ojos cerrados
y lo último que vieron fueron tus propios párpados
fuiste tú misma
Nabila, gimiendo?

¿te escucharon llorar tus ojos?
¿dejaron de ser ojos para ser orejas?
¿transmitieron tus ojos a tus oídos la señal de que esto era la muerte?
¿transmitieron tus ojos a tu boca las palabras que dirás si es que despiertas?
¿transmitieron tus ojos a tu piel el deseo inmenso de volver a ser una niña
una niña pequeña 
insignificante
en esos tiempos en que cerrar los ojos era estar a salvo?

¿qué había en tus ojos?
¿qué habían visto?
esa cabeza de chancho hueca en la carnicería
esos pájaros negros que nunca supiste si eran tordos o cuervos
ese perro que te seguía en las mañanas mordiendo la bolsa del pan
esos gatitos que tuviste cuando niña con sus ojitos pegados por semanas
¿podrás recordarlos ahora?

¿y qué hay de tus hijos?
¿serán hijos ahora
si no verás nunca sus manos grandes
si para ti siempre tendrán esas manos diminutas 
con las que te saludaron al salir del vientre?

Lo esencial es invisible a los ojos
dijo un niño insoportable que podía ver
que tomó a un zorro y lo hizo suyo
que tomó a una rosa y la hizo suya
un niño con ojos lo dijo
un niño que vivió en un lugar donde todos podían ver
un lugar en el que lo único invisible
era un elefante del porte de un sombrero.
Háblame mejor de cosas reales

de cosas reales como una mujer
que ya no sabrá si la luna esta noche ilumina 
como un sol
de cosas reales como un día cualquiera
en que te dejan ciego en Coyhaique
un día como cualquier otro 
en el que te dejan en el suelo desangrando
en el que mientras esperas el final definitivo
y piensas en tus hijos
y piensas en que alguna vez lo amaste
y piensas en que nada pudo detener
esta trama que se armaba ante tus ojos
te das cuenta de que puedes escuchar el río
desde tu casa.

Suena una sirena
es la ambulancia
o es un buque
o es el afilador de cuchillos
o es el escobero 
o eres de nuevo tú llorando en tu cuna
Nabila
tendrás que acostumbrarte a este ejercicio

pero esta noche déjame ayudarte:
lo que oyes son tus ojos murmurándote
que la vista es triste pero es linda
desde el fondo del océano.