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lunes, 15 de marzo de 2021

A Saúl Gómez

 Dime por qué te callas

¿sabes por qué?

como si hablar fuera un solo ruido

que abre un cráter en el cráneo al que llamamos lengua

al que llamamos palabra.


Pero callar no te sienta

explícame por qué

por qué nos sientan algunas cosas tan leves

como un color, con suerte sombra, bajo los ojos

o en las mejillas

o de reflejo en un destello en el vidrio del reloj.


Yo no tengo nada que brille,

porque la luz se asemeja a decir algo.


Dame a mí lo que no dices

lo que el ruido de tus infinitas fibras musculares

el roce de la sangre al llegar a tus dedos y dar la vuelta

dice por ti. 


Explícame por qué

nos sientan cosas tan leves como la sangre

y otras nos quedan sueltas.

A esto prefiero llamarle misterio.


Otro:

¿cuántas veces puede el sol entibiar

la nariz de un joven muerto

antes de sentir vergüenza?


¿Cuántas mañanas puede un muerto

callarse hasta ser escuchado?


¿Y por qué siquiera amanece 

en la pieza donde ayer dormían y hoy se azulan 

estos jóvenes y quiénes son?


¿En qué minuto el sueño da paso

y transmuta en un silencio?


Dime

por qué te quedas callado

como si fuera otra noche de copas

en la que no bebemos para olvidar

en la que bebemos para merecer.



El día que te perdiste íbamos de camino

viernes, 19 de febrero de 2021

El día que te perdiste

yo caminaba de tu mano.

No nos encontraban.

No se encuentran dos gotas de agua sobre el río.


Éramos dos, el fenómeno era diferente 

al de sólo compartir un nombre

también era un abismo:

allá tus campos, acá mi mirada

compartían una mano en este trance gemelo.


Si todos los nombres del mundo fueran como el nuestro

ellos comprenderían el juego de perderse

nos buscarían en los puentes y no debajo

en la entrada del zoológico

en la carretera mirando el valle

en la madrugada

en la caleta al amanecer entre los congrios

en el cénit que se arrodilla sobre un glaciar

en la pupila del ciervo

en la gota de cordillera donde nace el río

no bajo el puente

no en la escarcha

no bajo la gravilla donde quizás se asomara nuestra piel

ahí, no en los jardines,

verían nuestras dos manos atadas

porque íbamos de camino al horizonte.


Tú decías mis consonantes para que me dejara arrastrar

y luego, un poco más allá, yo te arrastraba a ti

sólo con sonarlas.


Si tomábamos un atajo

- quédate -

era igual a detenernos.


Nos llamaban con nombres

- espera –

pero no eran el nuestro.


El día que te perdiste

íbamos camino al río

en el cielo un amanecer

nos entibiaba los labios

escuchábamos sus voces

alejarse en la neblina

- siéntate –

mientras nos tomábamos las manos azules

para entrar en el agua.


En una pieza de motel

domingo, 27 de septiembre de 2020

En una pieza de motel

dos se arrastran por la sombra del tiempo

olvidan toda memoria

con la sal que flota en el aire nocturno

la piel abierta en cada poro

la ventana cerrada

pero el aire es marino en las gotas

que surcan la agronomía de dos cuerpos

la gota se eleva para exterminar el oxígeno

la gota se condensa en el techo perenne

la gota trae la jungla 

donde no son más que el origen:

las sábanas, colinas

agujeros volcanes


En una pieza llena de pobreza

dos viven y reviven

el reloj hace penumbra

sobre una mancha de sangre

cuando ha pasado la hora

en que fueron eternos

Ratada

martes, 22 de septiembre de 2020

Si pudiera dedicarme a algo en esta vida

sería a los ratones,

como tú

como yo también pero 

principalmente a esos pequeños ratones

que habitan bajo la alfombra y detrás de

los gritos de vivir puertas adentro


enanos y gordos

sedosos ratones grises y cafés

café tierra porque se revolcaron entre las raíces

de la jungla que preparé en 20 cms de patio

ratones colorados porque

pasaron la noche en un agujero terracota

en los ladrillos que separan mi casa

de las estrellas


Y diría sus nombres

Rattus rattus

como un sortilegio 

les pediría denme ese poder oculto

Mus musculus

de crear luz en la alcantarilla

de ser pequeño

Oligoryzomys 

pequeño más pequeño

longicaudatus

pequeño cada día más cerca

de desaparecer como lauchita


mi misión: el cielo del entretecho

una semilla deliciosa que me hiciera el día

ese día brillante que sería mi primer día

ese día brillante ése

ese último día

Todo al principio es una esfera

martes, 26 de mayo de 2020

Si te amo es por tu hígado robusto que late y burbujea carne

por las células de tu hígado que hierven

y salpican los nombres de la carroña

por tus uñas que son crisálidas donde duermen los gusanos del origen

tu páncreas diminuto que gorgotea la hiel de la mañana

tu córnea áspera que refleja la luz hostil de mi bazo informe

tu lengua vertical

el rastro de una aorta venenosa que muerde con el petróleo de tus venas

tus bronquios y tu tráquea nauseabunda

donde se sumerge el vino negro de la noche

y tu carne, la carne del terror que también amo

tus huesos profundos de esfinge

tu epidídimo y tus dientes de lagarto

si te amo es porque amo tu muerte de vertiente y tu nacer pretérito y la antigua luz de tus pulmones y el cráter de tu pecho y la vorágine del timo

es por tus tímpanos de roca

ahora entiendo por qué se forma esta nave vestigial

y si te amo es porque entiendo

todas tus rodillas

es porque entiendo qué conforma

y por qué se gira en un principio el corazón


Para Teo Feuerhake


Un niño y un perro

domingo, 18 de agosto de 2019
Ha nacido un niño
le han regalado un perro
no hay cuna más tibia en el mundo
que la que arman sus brazos dormidos.

Al año se siente aún frágil
se afirma al cachorro en sus pasos
el perro le lame los pies
para así volverlo más ágil.

Y piensa entonces el perro
este hombre es mi amo y mi mundo
cuando camine firme a mi lado
recorreremos el jardín juntos.

El niño cabalga el pelaje
tres años tienen sus ojos
cuando se cae y se rompe las manos
un ladrido le devuelve el coraje.

Y piensa entonces el perro
este hombre es mi amo y mi amigo
aunque se rompan todas sus patas
con las mías marcaré el camino.

El niño lanza una pelota
que rueda fuera de la reja
a sus ocho años su perro
lo distrae para que no la recoja.

Y piensa entonces el perro
este hombre es mi amo y mi hermano
lo cuidaré hasta que ya no pueda
porque pronto dormiré en sus brazos.

Esta noche dormirá solo
su amo fuera de casa
él guarda la casa tibia
con trece años sobre el lomo.

Y piensa entonces el perro
este hombre es mi amo y mi vida
lo esperaré hasta que ya no pueda
y si llega de noche lameré su herida.

Quince años de historia valiente
pero hoy solo queda un día
y aunque duerme triste en el fuego
mueve la cola con un beso en la frente.

Y piensa entonces el perro en sus brazos
este hombre es mi amo y mi mundo
cuando camine de nuevo a su lado
recorreremos el jardín juntos.


Barco encalla en Aysén

lunes, 8 de julio de 2019

Un barco encalla en Aysén

Con doscientos cuarenta y cuatro vacunos
que eran trasladados
en doscientas cuarenta y cuatro
cabezas
y una sola jaula
para 244 vacas viajeras
que cruzan el Pacífico hecho ruinas

y las nubes australes les entraban por las narices
a enfriarles el corazón hirviente de gusanos
y la marea las mecía para dormirles
las ubres ulceradas de tanto rozarse
unas con otras 
y con el hielo que traspasa todo

y el perro del navío las recorre una por una
para contarlas
y predecirles con el olfato cuán cerca está la muerte
como consuelo

y la sal les penetra las ancas
y se duerme en sus lomos tiesos
la sal que es el gramo final
que sus cuatro patas hechas para el juego
los prados y la ternura
no pueden soportar

Y van cayendo una por una
con un graznido silencioso
el resto las mira con distancia
su olor es solo un gran olor
son solo una en este suelo desviado
afuera se oyen unos hombres
mientras cierran los ojos
mientras calman sus colas
mientras exhalan las nubes
y en sus venas palpita el ser libres
y sus gusanos escapan de la carne
buscando el antiguo aroma
a la ternura
al prado
al juego.